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martes, 5 de noviembre de 2013

Seminario-Taller Estrategia y Comunicación de la RSE



Objetivo

El Seminario-Taller tiene como objetivo mostrar los principales aspectos y herramientas que permiten a las empresas, y organizaciones, el desarrollo de comunicaciones efectivas de los avances y retos de la gestión de RSE.

Dirigido a 

Directivos y ejecutivos de las áreas de Comunicación y RSE de las empresas y fundaciones empresariales, a consultores de comunicaciones, estrategia y RSE, así como a estudiantes y docentes de las áreas de Comunicaciones, Mercadeo, Recursos Humanos y Estrategia.

Contenido
  • El contexto: la RSE y la Sostenibilidad 
  • La ejecución de la Transparencia
  • La comunicación de la RSE
  • Grupos de Interés a comunicar  
  • Que comunicar en RSE
  • Fuentes de lo que se comunica
  • Estándares (reportes ESG, GRI, COP, entre otros)
  • Canales y difusión (presentaciones, WEB2.0 y otros) 
Los participantes tendrán la oportunidad de realizar ejercicios prácticos basados en casos empresariales.


Dirección y apoyo técnico 

El seminario contará con la dirección de un equipo consultor especializado en el tema de la empresa colombiana Fortalecerse.

Costos Asociados

Valor de la inscripción: $249.400

Incluye: Refrigerios, material, memorias del evento y certificado de asistencia otorgado por Fortalecerse.


Información General




lunes, 24 de septiembre de 2012

RSE, Sostenibilidad y Propuesta de Valor


El presente artículo pretende recopilar y otorgar un marco de análisis  sobre el papel que tiene la RSE en la formulación de nuevas propuestas de valor de las organizaciones.  La discusión arranca cuando dentro de los diversos  procesos de consultoría vemos que al definir los asuntos de sostenibilidad estos empiezan a levantar una serie de inquietudes dentro de los directivos sobre cómo la empresa ha respondido a las nuevas dinámicas que le han impuesto los mercados globales.  Se han dado cuenta que para ser exitoso en estos mercados cada vez más competidos hay que innovar tanto en procesos como en productos y servicios, que le permitan a la empresa reducir costos, ser más productivos y poder acceder a mercados cada vez más especializados que generen mayor rentabilidad.  De pronto explicado así puede sonar muy abstracto pero con un ejemplo puedo clarificar la idea y poder cumplir con el objetivo de este artículo. 

Expondré el caso de Empresas Públicas de Medellín EPM,  una empresa que a mi parecer comparte una visión de la RSE como un insumo valioso para la construcción de novedosas propuestas de valor que al final la harán más competitiva y sostenible.  Si pensamos en EPM podemos imaginarnos que la propuesta de valor está encaminada a la prestación de servicios públicos domiciliarios cuyo fin es cumplir con el mandato normativo para las cuales fueron creadas.  Dentro del seguimiento a la empresa y las diversas conferencias institucionales que he estado, es claro que el proceso de implementar estrategias de RSE facilitó un salto de cualitativo en la concepción del quehacer de la organización.  ¿Cómo se logra esto?  Con el conocimiento profundo de sus grupos de interés y la convicción que sus temas y requerimientos son los que trazan una ruta idónea para la sostenibilidad de la empresa. Con esto, la nueva propuesta de valor engloba a la empresa como una prestadora de servicios públicos domiciliarios que trabaja por objetivos de desarrollo humano sostenible en su esfera de influencia. 

Bajo este techo y sumado al éxito de sus propios objetivos estratégicos como negocio, brinda un marco para el logro de sostenibilidad de EPM. Esta nueva propuesta les permite crear nuevos modelos de negocio, innovar en procesos y servicios, mejorar los impactos y como no, garantizar bienestar a las comunidades interesadas.  Finalmente siempre sale la pregunta que muchos se hacen acerca de los retornos financieros cuando una empresa se encarrila a cumplir objetivos sociales y ambientales más amplios. La respuesta: EPM ha mantenido las más altas transferencias por excedentes en 2010 (cuando se alcanzó la más alta de la historia)  y 2011 que por norma hace al municipio de Medellín para financiar los planes de desarrollo de la ciudad y que al final construye un circulo virtuoso para la empresa pues ayuda construir entornos sostenibles para su negocio.

lunes, 27 de agosto de 2012

¿Qué es la Materialidad?

Hoy en día en nuestras organizaciones, la tendencia de elaborar de reportes de sostenibilidad bajo la guía del Global Reporting Initiative GRI es creciente. 

Los que hemos tenido el placer de pertenecer a equipos que tienen como objetivo la elaboración de este reporte, sabemos que uno de los aspectos más inquietantes según nuestra experiencia es lo que se denomina el principio de la materialidad. 

Según el Global Reporting Initiative (GRI), la materialidad se refiere a aquellos aspectos e indicadores que reflejen los impactos social, ambiental y  económicamente significativos de la organización o a aquellos que podrían ejercer una influencia sustancial en las evaluaciones y decisiones de los grupos de interés.  Esta definición al parecer tan técnica no es tan clara para las personas que se involucran en estos procesos de reporte.  La idea de este artículo es mostrar de forma clara cómo funciona el principio de materialidad y por qué se considera una herramienta fundamental no solo para la elaboración de reportes sino también la formulación de estrategias de RSE encaminadas a la sostenibilidad.  

En primera instancia hay que anotar algo clave en todo este proceso. Cuando una empresa emprende iniciativas de RSE bajo la firme creencia que es un camino idóneo para ser sostenible, se da cuenta que su gestión ya no solo se orienta a grupos humanos reducidos como clientes, colaboradores y accionistas, sino que entiende que su operación impacta a grupos más amplios que antes no eran percibidos a los ojos de la alta dirección.  En este sentido son los grupos de interés y sus expectativas y demandas las que trazan la ruta de la empresa en materia de RSE y es la que final garantiza la sostenibilidad de nuestras empresas en el largo plazo.  

La materialidad como principio de contenido del GRI, busca definir los asuntos o temas que tienen que ver con el propósito de ser sostenibles que se van a incluir en un reporte de sostenibilidad. En este sentido lo que se debe reportar son aquellos indicadores que dan cuenta de los asuntos materiales, es decir que son de suprema importancia para los objetivos estratégicos de la empresa como relevantes para los grupos de interés en la medida que responden a sus expectativas y les permite formarse opiniones y tomar decisiones frente a la organización con la cual se relacionan.  El deber ser del reporte es informar acerca de la gestión real de la empresa en este ámbito, es por esto que la materialidad es una herramienta muy valiosa a la hora de valorar y priorizar iniciativas de RSE que realmente puede la empresa emprender dentro de su esfera de influencia.  Este principio se puede volver tangible a través de diversas tecnologías blandas (como el test de materialidad) que le permiten a los equipos de RSE y de diversas áreas involucradas poder trazar su propia ruta hacia la sostenibilidad

martes, 24 de julio de 2012

Hacia una Ruta de la RSE y la Sostenibilidad Empresarial


Hoy en día muchas de las grandes empresas y corporaciones en el mundo han ido implementando diversas iniciativas en RSE con distinto niveles de implicación de sus respectivos grupos de interés.  Estas iniciativas son diversas y en ciertos casos hasta etéreas, muchas van desde la formulación de sofisticados planes estratégicos hasta actividades muy puntuales en áreas temáticas de la RSE muy definidas. 

A pesar de esto y como se manifiesta en el muy acertado artículo de Antonio Vives “¿Y la RSE en el otro 99% de las empresas?” La RSE y la sostenibilidad se quedan en el 1% de las empresas en el globo y eso sin tener en cuenta la calidad de las iniciativas de este minoritario grupo.  Ante esto el reto es buscar los mecanismos para que aún las grandes empresas que no han involucrado en su estrategia la RSE y las pymes puedan insertarse de forma asertiva en este nuevo modelo de excelencia empresarial.

Hoy en día se pueden identificar muchos estándares y guías para este tipo de organizaciones, es más los entandares más reconocidos como el Global Reporting Initiative GRI, Global Compact de las Naciones Unidas y la ISO26000 proponen que sus herramientas pueden ser aplicadas a organizaciones indiferente de su tamaño.  

Desde este espacio queremos dar unas ideas iniciales para que este 99% de empresas puedan acceder y empezar a recorrer este camino. Inicialmente la idea es comprender los impactos de la operación en términos sociales y ambientales y como estos impactos que recaen sobre ciertos grupos de interés pueden tener repercusiones positivas o negativas en la operación de la empresa en el corto plazo. Con este insumo que puede llamarse diagnóstico, las empresas que tienen que estar convencidas que la RSE comienza cuando la ley se ha cumplido a cabalidad, pueden establecer adherirse una serie de principios éticos y de actuación que guíe la forma de hacer negocios. Una muy buena herramienta para ello es el Global Compact de las Naciones Unidas, donde se ponen en manifiesto la adhesión a 10 principios de actuación en Derechos Humanos y laborales, así como el respeto al medio ambiente y las prácticas anticorrupción.  Los insumos del diagnóstico es la entrada para la formulación de planes de gestión, en los que se pueden determinar una serie de asuntos importantes en materia de RSE y sostenibilidad que sean pertinentes al logro de los objetivos de la empresa. Es aquí donde entra la ISO26000 y nos puede dar un panorama de posibles asuntos que una empresa tiene que atender en función de sus impactos y su estrategia. ISO26000 propone una serie de materias fundamentales y asuntos que pueden ser útiles para diseñar los programas e iniciativas de la empresa. Definido estos asuntos de RSE para las organizaciones se pueden buscar los indicadores que pueden dar cuenta del desempeño de la empresa frente a este asunto; para esto entra el GRI como una herramienta que brinda indicadores y formas de reportar en función de los asuntos estratégicos de RSE y los temas de los grupos de interés. Finalmente cabe anotar que estos tres estándares están alineados y conectados entre sí, lo que permite gestionar los programas de RSE bajo estos tres estándares al mismo tiempo. 

Finalmente lo más importante es iniciar, así sea en pequeñas iniciativas pero estratégicas, el camino de la RSE ante este panorama es una salida idónea para que organizaciones de todo tipo puedan ser actores relevantes en la consecución de un desarrollo sostenible en los entornos donde operan.

martes, 22 de mayo de 2012

El Carácter Estratégico de la Responsabilidad Social Empresarial

El origen de este artículo proviene de las múltiples discusiones con colegas profesores y consultores acerca de la pertinencia estratégica de la RSE. Dentro de estas discusiones se ha indagado por la incredulidad de la RSE como una estrategia que ayuda a la alta gerencia a tomar las mejores alternativas disponibles frente al reto de la sostenibilidad. Para nosotros las personas que vivimos y trabajamos por empresas socialmente responsables este hecho no deja ser algo inquietante

Con mis contertulios hemos encontrado pistas acerca de este comportamiento y hemos destacado que muchas empresas entran al tema por lo que yo denomino la puerta de atrás de la RSE y Sostenibilidad. Es decir una empresa seguidora, imita las prácticas del líder  y es esta presión de la competencia la que influye sobre esta decisión. Aquí imitar pareciese un acto sin consciencia, sin reflexión.

El mero acto de imitar supone una racionalidad limitada en el sentido que la empresa ignora toda su historia, su relación con el entorno y cultura, pues pone sobre ella modelos de éxito que no siempre traen similares resultados que los obtenidos por el líder. De nuevo en hilo con lo planteado inicialmente, muchos dirán que al menos estas empresas están entrando al tema, y si es cierto, pero este carácter hace que planes y programas sean insostenibles, pues no responden a una necesidad estratégica ni a una visión de largo plazo. Un ejemplo claro de esto se evidenció en el 2009 cuando se empezaron a ver los resultados de la crisis financiera global, muchos empresarios hablaban que los presupuestos apretados y las expectativas de menores ventas, tendrían efectos negativos sobre los programas de RSE en las empresas. Este hecho refleja la fragilidad en el convencimiento de muchos sectores empresariales por la RSE y la sostenibilidad.

Finalmente la reflexión que quiero proponer es que la gestión en RSE resulta ser el camino más idóneo para lograr el objetivo que a veces se ve tan etéreo de ser sostenible. Hemos visto como muchas empresas con visión de largo plazo a pesar de los abates del mercado, de la extrema competencia, del día a día de la operación de pérdidas y ganancias, mantienen inquebrantable su postura frente a su responsabilidad social con el entorno, pues entienden que las empresas no se hacen para un día sino para toda un vida y que el éxito de trascender a lo largo del tiempo en estos momentos de fragilidad social y ambiental, es abogar por modelos empresariales éticos que promuevan un crecimiento económico orgánico en armonía con objetivos más amplios donde se involucre el desarrollo sostenible de los entornos donde operan las empresas.

jueves, 5 de abril de 2012

Gestión Sostenible, Fuente de Competitividad Colombiana en Mercados Globales



Hoy en la política exterior de nuestro se país habla de los múltiples tratados de libre comercio con diversos países y bloque económicos. El ideal con que se desarrollan estos tratados es ampliar nuestra base exportable, renunciar a la insoportable etiqueta de ser un país oferente de commodities (petróleo, carbón, café, ferroníquel) y posicionar una oferta exportable mucho más amplia y con mayor valor agregado. Que en realidad pueda ser así o no sería material para estudios y artículos posteriores.

En este orden de ideas, el reto de las empresas colombianas es por la competitividad global. La competitividad es un concepto emergente y de muchas aristas. La piedra angular de este proceso: la Innovación. Innovar cada vez más gracias al desarrollo de nuevas tecnologías, a la mayor inversión en I+D y sin desconocer el respeto a su entorno social y ambiental. Crear valores de forma sostenible. Se es competitivo en la medida que se construyan valores sin necesidad de destruir valor, en este caso social y ambiental.

La competencia por mercados impone a las empresas globales la necesidad de demostrar su transparencia y compromiso con el entorno social y ambiental en el que operan. Hoy clientes y consumidores del mundo tensan exigencias cada vez más fuertes. Sortear estos requerimientos demanda de mucha innovación y gestión por parte de nuestros empresarios.

Por otro lado en la estructura de comercio mundial poco a poco las barreras proteccionistas se han ido eliminando, aunque se ha demostrado que la reciente crisis ha puesto a los gobiernos en labores de restablecer esquemas de protección a la producción de bienes y servicios nacionales. En escenarios de TLC como hemos planteado nuestra estrategia (como país) de inserción al comercio global, las barreras arancelarias dan paso a lo que se conoce como “barreras no arancelarias” o lo que el CBI define como los “requisitos del cliente” [1]. Este compendio de requisitos de grandes clientes se refiriere a toda exigencia, que a pesar de su carácter no regulatorio, más bien normativo, es pedida por los importadores y grandes cadenas de retail a sus proveedores locales y de diversos países, presionados por las exigencias en materia social y ambiental de sus consumidores. Ellos se preguntan si el café que toman es elaborado bajo prácticas laborales justas, con técnicas que protegen el medio ambiente y con los más estrictos procesos de calidad. Así pues las grandes cadenas de comercio al por menor se ven en la necesidad de indagar y verificar dichos aspectos a sus proveedores antes de adquirir lotes de nuestros productos. Todo un reto para la competitividad de nuestras empresas.

En Colombia se tiene muy claro las exigencias regulatorias y la noción de la competitividad como factores claves en el aumento de nuestras exportaciones, de ahí que los tratados de libre comercio nos faciliten la llegada a nuevos mercados, promoviendo y presionando a los productores a ser cada vez más eficientes. En este proceso se deba apelar a la corresponsabilidad, es claro que este proceso de inserción al mercado global pide un gobierno más eficiente, transparente, garante del acuerdo social, capaz de desarrollar y mantener infraestructura física y tecnológica para que la competitividad sea cada vez más accesible a nuestra industria.

Nuestro llamado es hacia las “barreras no arancelarias” aquéllas que nos apuran a cuestionarnos si promovemos lo convenios colectivos con nuestros trabajadores, las que nos indagan sobre nuestros sistemas de gestión ambiental o las que buscan modelos de gobiernos corporativos al interior de la empresa. Todos sitios naturales donde se mueve la gestión sostenible. Es aquí donde la gestión sostenible y las iniciativas en RSE pueden subsanar las brechas que nos permitan sortear las barreras no arancelarias. Pues las compañías que incorporan modelos que asocien, adicionalmente a sus preocupaciones económicas, exigencias sociales y medioambientales, están mejor instaladas para afrontar requisitos como las evaluaciones de huella ambiental, informes de impacto social, repuestas sobre la trazabilidad del producto elaborado y aseguramiento de la calidad que exigen cada vez más nuestros potenciales consumidores.
__________________________

[1] Hace poco el gobierno EE. UU. Aprobó una normativa sanitaria más estricta para la entrada de alimentos. Ver nota de prensa.

sábado, 13 de agosto de 2011

Taller Seminario: Estrategia y Comunicación de RSE

Brochure Ago 25


Es un placer para Fortalecerse invitarlos a participar del Seminario Taller Estrategia y Comunicación de RSE. El propósito de este evento es el de facilitar herramientas de comunicación basadas en los nuevos medios o WEB 2.0.

Fecha y Lugar: Agosto 25 del 2011. Now Hotel - Avenida 9AN No. 10N-74, Barrio Granada

Inscripciones e Información del evento:

Puede inscribirse en el siguiente link donde podrá descargar el formulario y además encontrará la información del evento y tarifas.

http://fortalecerse.org/fw​eb/eventos/


lunes, 8 de noviembre de 2010

Foro "Pobreza Vs. Emprendimiento Situación en Cali y otras ciudades de Colombia"


La importancia de los procesos de emprendimiento e inclusión socio productiva como estrategia de lucha contra la pobreza y la exclusión laborar serán los temas centrales de este foro a celebrarse en el Auditorio 7 de la Universidad ICESI, Edfificio L desde las 7:45 am. Organiza POLIS y Cali Como Vamos.



http://goo.gl/PStSE

martes, 11 de agosto de 2009

Conferencia: Modelos de Gestión de la Responsabilidad Social Empresarial: ISO 26000 y el Global Reporting Initiative GRI.


La gestión en Responsabilidad Social Empresarial -RSE- es uno de los más importantes desafíos para la empresa colombiana. La ISO 26000 próxima a publicarse será una guía que expondrá lineamientos en el ámbito de la Responsabilidad Social, su importancia será determinante en la gerencia y unificación de prácticas y ejercicios en RSE. Por su parte, el Global Reporting Initiative GRI, goza actualmente de una creciente aceptación e implementación como estándar para la elaboración de informes de sostenibilidad por empresas de distintos tamaños y sectores económicos en Colombia y otros países del mundo.

La Conferencia Modelos de Gestión de la Responsabilidad Social Empresarial: ISO 26000 y el Global Reporting Initiative GRI, abordara estas dos importantes guías y profundizara en sus características más relevantes en el entorno latinoamericano.

El Doctor Dante Pesce, quien es fundador y Director Ejecutivo de Vincular RSE y de la Red Interamericana de Responsabilidad Social Empresarial, dirigirá la conferencia. El Doctor Pesce ha liderando numerosos proyectos de investigación, formación de competencias y consultoría para empresas y gremios empresariales, tanto en Chile como Latinoamérica. Ha sido consultor de organismos internacionales, como el BID y el Instituto del Banco Mundial. Es miembro del Consejo de Stakeholders del GRI, experto en RS del Foro de Cooperación Económica del Asia Pacífico (APEC) y miembro del Consejo asesor de la Presidencia del grupo de trabajo ISO 26000 de Responsabilidad Social, en representación de la Red Interamericana de RSE, proceso donde también preside la fuerza de trabajo de traducción al español de la norma.

Información General:
Fecha: Martes 25 de Agosto de 2009
Lugar: Auditorio Almendros, Pontificia Universidad Javeriana
Hora: 2:00 pm a 6:00 pm
Organiza: FortaleceRSE
Entrada Libre
Entidades que apoyan: PUJ, Univalle, Bureau Veritas y Revista RS

martes, 24 de febrero de 2009

¿Y los Beneficios Financieros?


En Fortalecerse creemos plenamente en la incorporación de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) como un mecanismo para el desarrollo económico y social armónico y sostenible. Creyendo realmente en los beneficios de implementar políticas de RSE y después de contar con diversas experiencias y casos, múltiples normas, guías e iniciativas, creemos también que está en mora medir los retornos financieros que tienen las inversiones en los programas de RSE.

Hoy en día existen diversos indicadores de desempeño para la implementación de la Responsbilidad Social Empresarial, pero muy pocos o ninguno para medir los resultados y beneficios que estas prácticas reditúan a las empresas.

Si partimos de la premisa " lo que no se mide, no se administra y menos se controla", el simple hecho de no poder medir estadísticamente los resultados de los programas de RSE, no sólo pone en riesgo la credibilidad y permanencia del tema en el mundo empresarial sino que disminuye el impacto de los programas y proyectos, así mismo en ausencia de datos que demuestren la conveniencia de continuar con ellos, se pueden ver interrumpidos o pierden la oportunidad de mejorarse continuamente y generar mayores beneficios a la sociedad en conjunto.

Sabemos de la gran responsabilidad que tienen las empresas frente a la sociedad y el entorno, sabemos que más que voluntario, la RSE debe ser una obligación ética que deben asumir los empresarios. Pero tambien se comprende que están inmersas en una sociedad gobernada bajo los principios del mercado, donde la creación de mayores ganancias financieras marca el comportamiento de este mercado en conjunto. Bajo estas circunstancias la RSE se instala en un punto de intersección entre la necesidad de generación de valor económico financiero y la sostenibilidad del capital humano y natural que dispone. Se dispone de medios y herramientas para medir los impactos dentro de lo social y ambiental, solo falta desarrollar herramientas que permitan encontrar el tan anhelado retorno a la inversión de los programas de RSE. De esta forma creemos que le podemos dar más consistencia al discurso y se puede motivar a aquellos empresarios renuentes y apáticos a implementar en un primer momento, programas de RSE y así arrancar sobre piso firme un proceso de mejora continua en RSE, hasta que llegue el momento en que este empresario realice programas por convicción ética y estrategica.

jueves, 19 de febrero de 2009

El papel de las ONG´S en las Estrategias de RSE de las Empresas


Hoy en día la RSE se ha consolidado como el tema empresarial del siglo XXI. Considerado como un tema de “frontera” en la forma de hacer negocios hoy, la RSE ha tenido desde hace varios años un campo de acción dentro del empresariado colombiano.

En nuestro país la Responsabilidad Social Empresarial no es un tema nuevo, los empresarios colombianos la han venido aplicando desde hace muchos años desde una perspectiva filantrópica, cumpliendo con su responsabilidad de reposición a la sociedad.

Pero la RSE ha evolucionado, no sólo en el concepto sino en las formas como debería actuar la empresa frente a sus grupos de interés mas relevantes. Este hecho motiva a que en el país la RSE se empiece a introducir como un tema relevante dentro de la estrategia de negocio de las diferentes empresas, con el objetivo de contribuir a la generación de valor para la sociedad y para la empresa misma.

Por eso hoy en día las ONG´S tienen el reto de poder incrustarse dentro de las nuevas estrategias de RSE de las empresas así como crear programas sociales que apunten al desarrollo de las comunidades siempre y cuando estén alineados a los objetivos y estrategias delineados por las empresas.


lunes, 10 de noviembre de 2008

“RSE, clave para la supervivencia"


El propietario de Avianca, Germán Efromovich, es uno de los más importantes empresarios latinoamericanos. Brasileño, pero también colombiano, puesto que en meses anteriores adquirió la doble nacionalidad. Es colombo-brasileño, en definitiva. Ahora bien: ¿cuál es su visión de la responsabilidad social empresarial, la cual sería por tanto una visión no sólo local sino regional e incluso internacional, dadas sus cuantiosas inversiones en diferentes países? ¿Cuál es? Ante la pregunta, planteada por este diario en las oficinas de la presidencia de Avianca en Bogotá, precisa su visión de la RSE. “Es una necesidad”, dice. “Es como respirar el aire, clave para la supervivencia empresarial”, explica.

Y a continuación pone los puntos sobre las íes, con la seguridad característica de un exitoso hombre de negocios. Entramos, pues, en materia.

Más que ganancias
Acepta, sí, que todavía algunos empresarios consideran, de manera equivocada, que el único propósito de su actividad y de la misma empresa es generar utilidades, por lo cual se concentran en los aspectos financieros, dejando a un lado los de carácter social porque piensan, también en forma errada, que esto no es asunto suyo sino exclusivo del Estado.
“Pero, quienes juzgan así no son muchos y cada vez son menos”, aclara mientras insiste en que acá se requiere un fuerte proceso de concientización empresarial para que lo social, incluido lo ambiental, forme parte de las operaciones diarias, rutinarias, de las compañías, como la planeación estratégica. “Pocas personas tienen ese alto grado de concientización”, admite aunque destaca que las propias disposiciones legales, por ejemplo en materia ambiental, las obliga cada vez más a tomar conciencia y a actuar con responsabilidad social, sin la cual –advierte- las empresas no sobreviven. Y vuelve sobre el tema de las utilidades, siempre al oído de sus colegas. “Claro que toda empresa debe generarlas, pues de ello depende no sólo que subsista en el mercado sino que pueda desarrollar sus programas de responsabilidad social”, sostiene con evidente sentido común. En su opinión, las utilidades no son suficientes aunque sean necesarias. “Los empresarios no podemos ignorar nuestra responsabilidad social”, observa al tiempo que subraya los mandatos de ley a que antes hizo referencia, aquellos que tampoco bastan según él para cumplir con dicha responsabilidad. “La RSE va más allá de la ley”, asegura, haciendo eco a criterios propios de los expertos.

¿Y la filantropía?
La responsabilidad social –añade con su típico acento brasileño- también da utilidades, siendo rentable para las empresas, según lo ha podido comprobar en sus numerosas compañías alrededor del mundo. Son rentables, en efecto, los programas que elevan la calidad de vida de los empleados, quienes en consecuencia aumentan su productividad y hasta el consumo en beneficio del mayor crecimiento económico. Y ni para qué hablar de programas para la comunidad, que mejoran el entorno donde se desenvuelve la actividad empresarial. “Es lo que sucede en Colombia”, comenta en alusión a la gravedad del conflicto armado que obliga a los empresarios, cuyas inversiones requieren seguridad, a ser solidarios de tiempo atrás, por lo general con un profundo espíritu filantrópico que es modelo en toda América Latina. Lo cual le permite, además, establecer una nueva distinción, aclarando que la filantropía tampoco es suficiente, aunque sea necesaria, para la responsabilidad social empresarial, cuya más moderna concepción parece manejar al dedillo. La filantropía –explica- es una donación, y la RSE, en cambio, no se limita a la donación, que es fruto de la caridad; aquella viene de los empresarios o propietarios de empresas, precisamente por su sentido filantrópico, mientras ésta es –o debe ser- un compromiso de la empresa en su conjunto, de directivos y empleados, igual que cuando se adoptan sistemas de calidad.

La responsabilidad social, en fin, es una estrategia corporativa, fundamental –repite- como la generación de utilidades, en el marco del plan estratégico y con programas específicos, dirigidos a sus diferentes grupos de interés, que deben contar asimismo con presupuesto propio.

Capital y trabajo
¿Lo anterior es quizás mera retórica? ¿No lo es la responsabilidad social empresarial en la práctica, pues en ciertas empresas se violan los más elementales derechos laborales, sin el menor respeto por la dignidad de sus trabajadores? “¡No!”, contesta en forma tajante, contundente. Y aduce, para justificar su negativa tras reconocer que los procesos de RSE avanzan en forma gradual, que han sido notorios los avances de las relaciones laborales en los últimos siglos. En la época de la Revolución Industrial –comenta- dichas relaciones eran prácticamente de esclavitud, de verdadera servidumbre, mientras ahora, al menos en los países regidos por la democracia, existen regulaciones laborales muy estrictas, protegiendo en gran medida los derechos del trabajador. Más aún: el respeto por esos derechos se ha vuelto algo natural, rutinario, en las empresas, adonde a nadie se le ocurre que los empleados cumplan horarios excesivos, no tengan días de descanso o carezcan de planes de salud, beneficios que muchas veces trascienden a los ordenados por la ley. “Muchas empresas lo hacen, por responsabilidad social, sin que estén obligadas a hacerlo”, afirma con satisfacción y en nombre, si se quiere, de los empresarios latinoamericanos que él representa. Y es que si no lo hacen –advierte por enésima vez-, sus compañías estarán condenadas a desaparecer por su correspondiente pérdida de competitividad en los mercados. En síntesis, asegura que la RSE ha mejorado las relaciones entre el capital y el trabajo, tanto que los empleados generan un mayor sentido de pertenencia, al cual en ocasiones le dan más valor que al mismo salario o la posición que ocupan.

Colofón
Al término del diálogo con LA REPUBLICA, Efromovich vuelve sobre sus tesis en defensa de la responsabilidad social empresarial: genera utilidades, da más valor y, por ende, es un buen negocio, no un gasto sino una inversión, cuyos beneficios saltan a la vista.
“Si los empresarios no tienen la disposición natural para ser responsables socialmente, ¡que hagan cuentas!”, es su mensaje final.

Alianzas estratégicas
Según Efromovich, su responsabilidad social como empresario se practica en las diversas empresas de su propiedad, las cuales tienen programas en RS según planes estratégicos y con presupuestos definidos. Desde Avianca (cuyos programas se expusieron en anterior edición de esta separata) hasta sus inversiones en el sector petrolero colombiano, de Puerto Gaitán a Villavicencio, con escuelas, hospitales, mejoramiento de vías…, por lo general en alianzas estratégicas con entidades públicas y privadas, fundaciones y ONGs, alianzas que no duda en recomendar. Tales programas –aclara- deben concebirse de acuerdo con las necesidades de cada región, no que haya un modelo único, igual para todos. “En Sao Paulo no es necesario hacer escuelas u hospitales, porque ya existen, sino más bien apoyar los programas de capacitación técnica, especializada, a personas de pocos ingresos”, explica.

Concentración de riqueza
Si la RSE está en boga a nivel mundial, aún en los países desarrollados, ¿cómo no estarlo en América Latina, cuyos problemas sociales (pobreza, desempleo, violencia…) son de enormes proporciones, en perjuicio de vastos sectores de la población? “Así es”, asegura Efromovich, quien reclama, con su autoridad como líder empresarial por excelencia, el ejercicio de la responsabilidad social en las empresas, sin excepción. No obstante, acepta que falta todavía mucho camino por recorrer en la región, por ejemplo para que el mayor crecimiento económico de nuestros países en los últimos años beneficie a toda la comunidad, no sólo a unas pocas personas en virtud de la desigualdad reinante y la alta concentración de la riqueza. Pero, celebra que estos problemas sociales sean menores por el buen comportamiento de la economía, según se observa incluso en Colombia, donde el aumento del PIB ha contribuido a reducir la pobreza, el desempleo y los índices de criminalidad, con mejor calidad de vida, más inversión y más consumo. “Aunque nos falta mucho, acá lo que veo es avances, no un retroceso”, sentencia.

Autor: Jorge Emilio Sierra Montoya, director Diario La República. Tomado de La República, Jueves 6 de Noviembre de 2008. Mayor información sobre RSE ver www.fortalecerse.org

martes, 26 de agosto de 2008

La Responsabilidad Social y las Guías Establecidas

Al hablar de la Responsabilidad Social de las Empresas (RSE) es importante tener en cuenta que esta tiene un carácter eminentemente voluntario, pero desde hace unos años tanto los diferentes ordenamientos jurídicos nacionales como varias normas de orden trasnacional han comenzado a incluir obligaciones legales que recogen aspectos propios de la responsabilidad de las empresas frente a la sociedad, siendo los puntos mínimos a través de los cuales las empresas deben comenzar a trabajar.

La consagración legal debe ser simplemente el punto de partida, para que de manera voluntaria, los empresarios conscientes de la necesidad de implementar los principios de la RSE, pongan en marcha planes de desarrollo estratégico que vayan mas allá de dicho punto, para así poder lograr un beneficio conjunto tanto de los sectores próximos de la empresa, como los de la comunidad en general en donde ella se desarrolla. Y es allí, desde la posición de los “gobernantes de las compañías”, en que las empresas pueden comenzar a realizar una gestión de Responsabilidad Social Empresarial que vaya más allá de los parámetros legales.

El borrador de la ISO 26000, el cual no ha sido emitido definitivamente, claramente menciona todos las herramientas de la responsabilidad social y las maneras de implementarlas a través de la “gobernanza organizacional”, como se denomina en dicha guía, resaltando los beneficios de implementar las políticas de RSE como son el que puede dar a la empresa una mejor comprensión de las expectativas de la comunidad, una mejora en las prácticas de gestión de riesgos y una mejor reputación frente a la sociedad.

Para llegar a una verdadera RSE, menciona que la empresa debe adoptar, entre otros, una serie de conductas como son la adopción de principios de “transparencia, conducta ética, rendición de cuentas, cumplimiento de la ley y consideración de los intereses de las partes interesadas”, usar sus recursos de manera eficiente, realizar inclusión de los grupos infrarepresentados, abrir y establecer canales de comunicación con las partes interesadas, fomentar una mayor participación de los empleados en la toma de decisiones en lo que respecta a temas de responsabilidad social.

Para implementar dichas políticas, la norma expone una serie de puntos sobre cómo poner en práctica la responsabilidad social en la empresa. Mencionando inicialmente que para ello no es necesario realizar cambios estructurales para su montaje.

Es necesario determinar el entorno de la empresa, la identificación especifica de los grupos de interés, las formas de toma de decisiones, entender la forma como los líderes de la organización asumen la responsabilidad, establecer el orden de importancia que se le da a los diferentes aspectos de la RSE, para lo cual propone una pequeña metodología, con el objeto de establecer dichas prioridades.

Adicionalmente se pretende que dicha RSE quede integrada tanto en todas las partes de la organización como en sus actividades. Para ello se necesita un compromiso de los líderes de la compañía, quienes pueden plasmar las políticas tanto en las estrategias trazadas, como en la descripción de su misión, de su visión, en la mención de sus valores, y en la adopción de un código de conducta o código ético escrito. Y hacerlas efectivas en todas y cada una de las decisiones adoptadas por la compañía, haciendo ver a todos los grupos de interés que es una política coherente, estable y con visión de futuro.

Autor: Luis Fernando Rincón Cuéllar. Tomado de La República, Miércoles 20 de Agosto de 2008.

jueves, 12 de junio de 2008

Cómo lograr que las empresas sean Sostenibles

Cuando se habla de 'empresas sostenibles', afloran en nuestro imaginario varias interpretaciones derivadas de la palabra 'sostenibilidad'. Algunos la asocian con la ética y el medio ambiente, la responsabilidad social, la competitividad como fundamento de la supervivencia empresarial. etc.

Para la reflexión y acción de los lectores, proponemos un concepto ampliado de 'empresas sostenibles': aquellas que cuentan con un modelo gerencial generador de valor en el largo plazo, al contrario de organizaciones empresariales con una visión reduccionista del corto plazo que, fundamentadas en indicadores espectaculares de desempeño económico y financiero que retribuyen generosamente a sus accionistas o propietarios, comprometen el bienestar y la satisfacción plena de las generaciones del futuro.


La Responsabilidad Social
Denominemos 'empresa convencional' a aquella que tiene como modelo para gestionarse el foco estratégico de generar utilidades o excedentes como resultado de cumplir, no importa cómo, los imperativos estratégicos de crecimiento, rentabilidad y competitividad y atiende las demandas del entorno en actitud reactiva a las normas que la sociedad le impone a través de las regulaciones.

Algunas veces, este tipo de empresas destinan parte de sus beneficios en mitigar los impactos que su modelo gerencial produce en la sociedad o en sus trabajadores, a través de lo que se llama responsabilidad social empresarial. Dentro de la empresa convencional existen dos topologías con referencia a la responsabilidad social: aquellas que la ven como un costo asociado al desarrollo de una actividad, es decir, respuesta a normas de control social, que en algunos casos toman fuerza legal, como por ejemplo la legislación ambiental de obligatorio cumplimiento para las empresas.

Otras conciben la responsabilidad social como respuesta a sus convicciones y razón de existencia de la organización empresarial. Son dos enfoques gerenciales muy diferentes. Pero no podríamos confundir sea cual sea la vía y los motivadores para incorporar elementos de responsabilidad social, que esto es igual al concepto de empresas sostenibles. Es probable que una empresa que, fundamentada en su marco de creencias emprenda programas de responsabilidad social, esté en el camino apropiado y cuente con algunos elementos para ser una empresa sostenible, pero aún no lo es.


El Agente Vital
Entonces debemos reflexionar: ¿hacer una empresa sostenible para quién y con referencia a quiénes, para luego determinar cuál debe ser su desarrollo, cobertura interna y externa y cuál su modo de gestión y operación? Es sabido que si se examinan cien de las más grandes organizaciones empresariales existentes en el mundo, ordenadas en un ranking de sus ingresos en ventas, por lo menos las 50 primeras tienen desempeños económicos más grandes que el PIB (Producto Interno Bruto) de muchas naciones. Visto de otra manera, son las empresas el agente vital para generar crecimiento y bienestar en una sociedad.

Así como en las empresas contemporáneas se ha desarrollado un concepto y una herramienta denominada CRM (Customer Relationship Management), que es un protocolo para administrar las relaciones con la clientela que permita satisfacer de mejor manera sus necesidades, expectativas y deseos, se hace inminente el migrar a un concepto más amplio: el del SRM (Stakeholders Relationship Management), como un protocolo para que cada empresa construya la administración de las relaciones con sus grupos de interés. Sólo cuando una empresa comprenda las necesidades y deseos de sus grupos de interés, es posible diseñar el modelo de gerencia necesario de una verdadera empresa sostenible. En general, los stakeholders para una empresa son todos aquellos grupos que están o van a ser influenciados por las decisiones de la empresa, vale decir clientes, proveedores, accionistas, trabajadores, comunidad, gobierno, organizaciones no gubernamentales y, en síntesis, la humanidad toda en sentido amplio.


La Generación de Valor
No cabe duda de que las empresas deben ser el organismo expedito para el mejoramiento de la calidad de vida, generación de riqueza y fuente de felicidad a través de la autorrealización personal derivada del sentido de vida de cada individuo por cumplimiento misional del servicio a los demás, mediante su trabajo articulado a una cadena generadora de valor. Luego el elemento medular para construir una empresa sostenible es, desde luego, la generación de valor. Bajo esta perspectiva, crear valor es toda actividad, producto, proceso o decisión empresarial que genera un beneficio evidente en los stakeholders, por lo cual estarían dispuestos a pagar algo si ello fuera necesario y posible.

El término de agregar valor se ha degradado en nuestra sociedad, pues comúnmente se le llama valores agregados a todo aquello que las empresas proponen a sus clientes y que muchas veces no se necesita. Es necesario valorizar el concepto, pues podría acontecer como con la denominación 'ejecutivo', que en la década de los setenta era la denominación de posiciones de alta dirección para desempeños sobresalientes, hoy se usa como adjetivo para los buses, almuerzos y otros servicios con escasa propuesta de valor. Pensemos cómo sería nuestra sociedad si desde la perspectiva de los stakeholders se innovaran los procesos de servicio de las empresas públicas y privadas. Me atrevo a pensar que al menos el 30% de las actividades no se requieren para una empresa que quiera ser de verdad sostenible.


Visión a Largo Plazo
Una empresa sostenible es aquella que tiene un marco de creencias que la hace ser propositiva y anticipante con respecto al medio ambiente, la responsabilidad social corporativa, su desempeño financiero razonable y armónico, su enfoque tecnológico, la promoción de una cultura interna y externa de convivencia, desarrollo humano auténtico y construcción de ambientes laborales generadores de salud mental, gobierno corporativo transparente y orientador con el propósito de hacer crecer a sus stakeholders y como elemento dinamizador de países con visión de largo plazo.

Los actores que promueven el desarrollo de empresas sostenibles son los verdaderos empresarios. Lo demás sólo enfoque de negociantes con perspectiva escasa para una generación: la de sus gestores.

Autor: Msc. Jorge Enrique Silva / Rector Universidad EAN. Tomado de Portafolio, Miércoles 28 de mayo de 2008.